LA ELEGANCIA DEL PINGÜINO: Apocalipsis Z

sábado, 5 de junio de 2010

Apocalipsis Z


Se acerca el Apocalipsis. La gloriosa y atormentada Generación X (nacidos en los años 70) tuvo su réplica menor en la Generación Y (nacidos en los 80), y ésta, a su vez, está dando la alternativa a la Generación Z (nacidos en los 90). La defunción definitiva del buen gusto y decencia en el ser humano está llegando a su cenit. Antes parecíamos tontos, ahora lo somos definitivamente.

La Generación X fue una generación atormentada, perdida. Se rebelaba contra un sistema que le permitía comprar todo lo que quería excepto lo que más deseaba: la felicidad. Era una generación apática (nada extraño si tenemos en cuenta que pasar la adolescencia en los 80, con sus modas y peinados, provoca secuelas mentales irreparables). Sin embargo, nos dejaría un legado trascendental, como el Wonderwall de Oasis, la entrepierna al aire de Sharon Stone en Instínto Básico o la mamada de Mónica Lewinski.

La Generación Y, a la cual pertenezco, somos una copia menor de nuestra predecesora. También tenemos todo lo que queremos y también nos sentimos frustrados. Pero además, llegamos a la edad adulta con el desconcierto natural de habernos criados a medias entre jugar a la peonza en la calle y tener internet en casa. Nuestros aportes a la historia son notables, aunque quedan totalmente eclipsados por lo peor que se le ha dado a la humanidad desde la creación de la bomba atómica: Operación Triunfo.

Y como siempre se puede empeorar, la incipiente generación que está empezando a llegar a la veintena, la Z (que tiene lo peor de la nuestra y todo lo malo de la suya), se erige ante nosotros como un esperpento capaz de hacer realidad las más catastrofistas profecías. El Apocalipsis Z.

Pero seamos justos; es la fusión de ambas generaciones, la Y y la Z, la que hoy en día empieza a dar sus frutos podridos fundamentada en una filosfía moral “new age” (que sustituye al pesimismo patológico de los X) y vertebrada en el mundo cibernético de internet y las redes sociales. Es un colectivo mucho más optimista y socializado, pero basado paradójicamente en pilares más impersonales y vacuos. Ahora no se leen libros, se bajan “pelis“; ahora no se “pide rollo”, se manda “solicitud de amistad”; ahora no se escucha a Kurt Cobain, se flipa con David Guetta.

Este lado oscuro de las capas más jóvenes de nuestra sociedad queda perfectamente reflejado en cualquier bar pijo de copas de nuestra ciudad, o en la multitud de programas basura de la tele. Solo hay que echarle un vistazo al perfil de cualquier concursante de Gran Hermano para saber lo que digo (“Hola, me llamo Jonathan. Trabajo de relaciones en un pub. Lo que más me gusta en la vida es salir de marcha con mis amigos, que para mí son lo más importante. Odio la hipocresía, y valoro la sinceridad por encima de todo. Me encantan los deportes de riesgo, vivir la vida a tope; mi lema es “Carpe Diem”, vive el momento). El Ataque de los Clones.

Reconozco que me estoy haciendo mayor. Además, siempre he sido un rancio de cuidado; pero independientemente de que no sea el rey de la fiesta, de que como toda persona piense que lo que yo hago es lo correcto y más inteligente, de que escriba aquí estas líneas con una subjetiva superioridad moral respecto a lo que critico, es más que evidente que caemos lenta y silenciosamente hacia el simplismo más absoluto. Agarrémonos.

12 comentarios:

Shemayt dijo...

El apocalipsis ya ha comenzado en tierras británicas. Nuestros simples y horteras canis no son más que unos tristes aprendices de los adolescentes british, que han dado un paso más en lo que a vestimenta y estupidez gregaria se refiere...

Papá Pingüino dijo...

Pues me asusta pensar que se puede superar en horterez a la España cañí...Lore, Lore, Macu, Macu...SUBIDÓN, SUBIDÓN, ¡¡SUBIDÓÓÓÓÓÓN!!

Néstor Villazón dijo...

Ay... Esto con Franco no pasaba. Me encantó el perfil del concursante de Gran Hermano. Genial

Papá Pingüino dijo...

Calamar, es cierto como la vida mismo. Nos hacemos mayores. Cualquier tiempo pasado fue mejor: los fraggle Rock molaban infinitamente más que los Lunnis; las pechugonas ochenteras eran tías mucho más cachondas que las ecualidas anorexicas actuales; ¡el Sporting ganaba al Milán!
En fin...la nostalgia está de moda.

PD:Lo de GH es pa tomáselo de coña, pero es que es así. Metrosexuales y metrosexualas con una filosofía moral "new age". Y sí, ya sé que hay que "vivir el momento", pero yo me crié con Kurt Cobain, ¡joder! ¡Viva la melandcolía!

Anónimo dijo...

joder tio, ¿dónde queda la esperanza?? que se clasifique a la peña en x, y, z es ya de por sí apocalíptico porq son el final del abecedario...:P
el ser humano necesita identificarse con un colectivo, formar parte de un grupo y todo eso...sobre todo a unas edades tempranas, lo q va cambiando es el formato, no los contenidos, creo yo vaya :)
A.C.

Papá Pingüino dijo...

Ya, pero lo grave no es que a una determinada edad te tengas que identificar con un grupo para reafirmar tu personalidad, algo totalmente comprensible. El problema es formar parte de ese grupo de forma involuntaria (y que además tu vida se base en la estupidez supina).

Solo hay que salir de noche o ver un poco la tele para darse cuenta de que la gente, en general, es gilipoyas. No hay optimismo que lo remedie.

Anónimo dijo...

¿de forma involuntaria?? dependerá de la información que se tenga...y por otro lado, no es la ignorancia felicidad?? yo debe ser q ni salgo de noche ni veo mucho la tele...
;P
A.C.

Papá Pingüino dijo...

Te referías antes a que existe, sobre todo en los jóvenes, cierta necesidad de identificarse con un colectivo. Y es verdad. Ser gótico, bakala, emo, heavy, pijo...lo que sea.

Pero una cosa distinta es pertenecer, por "alineación social", a una generación cuyos valores culturales son más que discutibles. A eso me refiero con "involuntariamente": formar parte de una generación podrida no por una cuestión de edad, sino cultural. Yo no me incluyo, por supusto :) pero ver el comportamiento de mucha gente me hace pensar que si quisiese, dominaría el mundo.

Evidentemente nunca dominaré el mundo, porque no soy lo suficientemente inteligente ni tengo los suficientes escrúpulos. Pero la gente sí que es tan tonta como parece. O más. Y eso sube el autoestima a cualquiera ;)

Aunque claro, quizás el problema sea mío y me esté confundieo de espejo al que mirar. La referencia no son los de abajo, sino los de arriba.

Anónimo dijo...

jajaja ¿dominarías el mundo? jajaja cuidado con Magneto!! ;P
entiendo a lo q vas, en parte estoy de acuerdo, pero creo q no hay q generalizar, no todo el mundo tiene las mismas oportunidades ni experiencias.
Y mola mucho mirarse al espejo, pero tb asomarse de vez en cuando a la ventana :)
Menudo debate!! juasss
A.C.

Papá Pingüino dijo...

Por supuesto que no todo el mundo es igual, pero la mayoría de las afirmaciones se basan en generalizaciones. Es inevitable.

A.C., yo miro mucho por la ventana. Quizás demasiado. Pero el paisaje cada vez me gusta menos... ;)

¡¡Viva los debates bizantinos!!

Anónimo dijo...

jajajaja ¡viva! q malo yel aburrimiento eh...jejeje
coño ahora q tienes ventanas nuevas... ;P
A.C.

Papá Pingüino dijo...

Aburrirse ye todo un arte. Te lo dice un experto en la materia.

(de momento sigo con las ventanas viejas...)