LA ELEGANCIA DEL PINGÜINO: Millenium III

jueves, 21 de mayo de 2009

Millenium III



Ya tenemos portada para la tercera entrega de la trilogía Millenium de Stieg Larsson, La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire (18/06/2009; Destino). Si había gente a la que le ofendieron las anterioes cubiertas -por mostrar una chica con rasgos de anorexia, dicen- ésta va a cumplir con todas las expectativas de sus detractores.

Es increíble, pero la gente se ofende por las mayores estupideces posibles. A estas almas sensibles les aconsejaría no salir de casa, no vaya a ser que el Universo les ofenda al darles el viento en la cara o al cagarles un gaviota en el hombro. Mientras tanto, nosotros a disfrutar de las últimas aventuras escritas por el malogrado autor sueco (que no es mala manera de empezar el verano).

Por cierto, el 29 de este mes se estrena la versión cinematográfica de Los Hombres que No Amaban a las Mujeres, primera entrega de la saga protagonizada por Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist ("de los cojones").

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Esperemos que cambien medio guión, el final.... algunos personajes... mmmm se me olvida algo, lo sé... pero es que me olvido rápido de los libros mal escritos y mal traducidos....

Como me vais a destripar, firmo anónimo...

Papa Pingüino dijo...

Anónimo, no te preocupes, que Papa Pingüino es democrático y tolerante. Aquí se permiten todo tipo de opiniones, éso sí, si no me gustan las borro y a seguir con otra cosa ;).

Hablando en serio, lo único que puedo decir es que defiendo la trilogía Millenium por lo que es: literatura de evasión.

Que está mal escrita, pues hombre, Larsson no es García Marquez, pero tampoco lo pretende.

Que está mal traducida, pues tengo que reconocer que a día de hoy no controlo mucho del sueco, quizás en el futuro pueda posicionarme al respecto.

Hay que reconocerle algo indiscutible a Stieg Larsson: ha hecho más por la lectura que todas las horas de chapas interminables cobre el Quijote en los institutos de secundaria.

Anónimo dijo...

Puestos así, habrá que dar el Nobel a Uderzo & Goszini. Yo de sueco ni idea, pero, por ejemplo, en inglés el libro se titula "The Girl With The Dragon Tattoo" y es sorprendente la facilidad con la que Mikael cambia del usted (en la primera frase dirigida a un desconocido) al tú (en la segunda) y ya le habla como si le conociera de toda la vida. Esto lo hace un montón de veces en el libro... trata a todos los personajes (menos Lisbeth) como meros títeres, sin apenas "personalidad"... No lo sé chico, a mí, sinceramente el libro me dió más frío que calor y tengo la segunda y tercera partes entre los libros que no leeré... Otro ejemplo, la presencia de la hija de Mikael está cogida por los pelos... tiene que aparecer para desvelar el gran secreto que muchos lectores han adivinado 100 páginas antes... es algo así "y va la hija, se sube al tren y dice... adiós papá, por cierto, no sabía que leías la biblia"... y entonces va Mikael y dice... "ostras pedrín, esas notas que tengo encima de la mesa son de la biblia,... no me había dado cuenta, menos mal que mi hija ha venido a decírmelo".... Lo dicho, Uderzo & Goszini le dan mil vueltas y también han hecho mucho por la lectura en los institutos de secundaria. Aunque claro, si decidimos usar como criterio sobre literatura a nuestros chavales de 15 y 16 añitos.... uf... jodidos vamos. Por esa regla de tres, "el canto del loco" al salón de la fama de la música, el tipo ese que da voces en Fama nominado a ministro de cultura... etc etc etc

A veces da la impresión de que el libro no está revisado. Yo he llegado a pensar que Larsson se lo envió al editor y éste lo estaba revisando cuando el bueno de Steig la palmó.... y claro, dijo, pues nada, lo dejo así....
Pero sólo es una teoría... vete tú a saber.

Saludos

Papa Pingüino dijo...

El problema de este tipo de debates es que mucha gente cae a la primera de cambio en un pseudo snobismo inteletual que intenta echar por tierra lo buena que pueda tener un libro (si es que lo tiene).

Cuando hablo de que Larsson ha hecho más por la lectura que el Quijote(afirmación que hago, por supuesto, con cierta guasa), no le quito mérito a Cervantes, sino que constato una realidad incontestable. Y no seré yo quien le niegue calidad literaria a la prosa de Vargas Llosa, Javier Marías o Menéndez Salmón, pero es que estos autores juegan en ligas diferentes. Un libro de Larsson no compite(intelectualmente, o literariamente) con ellos, sino con Grisham, H. Coben, H. Mankell etc...

Además, analizado desde un punto de vista objetivo, no puedo encontrar ni un solo aspecto negativo al hecho de que la gente(en manada) léa las novelas de Larsson. Sin embargo, los hay (quién sabe por qué), que necesitan menospreciar algo que es popular negádole una valía que, en realidad, nadie la he dado. Leer Millenium está bien ¿por qué? Porque es muy entretenido.No hay mucho más.

Quizás esté mal escrito. Todo es relativo. Pero desde luego no lo está lo suficiente como para que la gente se queje.

Respecto a la traducción, repito que no tengo mucha idea de sueco. Lo que si tengo claro es que si el título es en sueco(LOS HOMBRES QUE ODIAN A LAS MUJERES), no creo que tenga mucha importancia cómo lo han traducido en Inglaterra...

Por último, comentar que discrepo radicalmente respecto a la idea de que los personajes de esta novela son planos e indiferentes. Creo, sinceramente, que si hay algo que diferencia esta saga del resto de novelas del género, es precisamente las caracteríasticas tan especiales de sus personajes. Tan sólo en el primer capítulo de la trilogia se nos obsequia con un buen puñado de ellos, a cada cuál más interesante.

Anónimo, me encantan este tipo de debates bizantinos. Para la próxima firma, que es más divertido.

Un abrazo.

PD:que conste, que ni siquiera soy un fanático de Larsson. Simplemente, me gustan sus novelas. Ta hacen pasar un buen rato. Y éso, hoy en día, no es poco.

Papa Pingüino dijo...

Por cierto, Anónimo, en mi mensaje anterior no me refiero a tí (que al leerlo puede dar esa sensación) cunado hablo de que hay que gente que tal, o que cual; me refiero a una actitud que yo identifico en ciertas personas, y que me parece bastante común.

Joaquin dijo...

Hola compañeros!
Muy interesante el debate de este post. No el iniciado alrededor de Millenium, que no he leído, pero sí alrededor de la lectura.
Bien, tengo que decir que me posiciono muy cerca de Papa Pingüino en este último mensaje. No soy un devorador de libros, pero si entiendo bien la línea que sigue. Entiendo una defensa general de un arte despierto y que despierta, independientemente de la forma adopte. Otros artes obvian la vigilia que necesita la mente para no anquilosarse, acudiendo al gran amigo de los perezosos, el ojo. A este respecto creo que cualquier esfuerzo por alcanzar algo más que lo meramente descriptivo, merece un reconocimiento.
Quizás anónimo haya hecho de abogado, sin quererlo, de aquellos que siembran la semilla de la intelectualidad, en la crítica destructiva. Esto puede ser peligroso cuando lleva a coartar le elección del lector. Hemos de ser reflexivos y calcular caminos abiertos que nos deja el best-seller, en la defensa de una actividad en declive, como es la lectura.
Me reafirmo en lo dicho al principio, debatillo interesantísimo, espero leeros más y por supuesto, seguiré leyendo los próximos post de papa pingüino. Enhorabuena, por este último que nos despierta.
Un saludo, chic@s.

Papa Pingüino dijo...

Joaquín, yo no lo podía haber dicho mejor.
¿Qué haces que todavía no tienes un blog?

¡¡Viva las discusiones!!

EL BENDITU dijo...

lEYENDO LA NOVELA ES MUY EVIDENTE QUE AHÍ HAY UNA PELÍCULA. YA VEREMOS CÓMO LA HACEN. ES ENTRETENIDA LA NOVELA, CLARO QUE SÍ, E INCLUSO ENGANCHA, PERO LE SOBRAN MUCHAS PÁGINAS PARA MI GUSTO. APARTE OTRAS CONSIDERACIONES A FAVOR O EN CONTRA, TIENE, SIN EMBARGO ALGO DE POSITIVO, Y ES QUE YO CREO QUE REFLEJA BIEN LA SOCIEDAD EN LA QUE SE DESARROLLA LA HISTORIA. AUNQUE SOLAMENTE FUERA POR ESO, CREO QUE MERECE LA PENA SU LECTURA. DE LAS OTRAS DOS, YA VEREMOS.

Papa Pingüino dijo...

Benditu, si te gustó el primer libro no te pierdas el segundo.

Anónimo dijo...

Juro que no intento ser abogado de nadie, ni caer en snobismo alguno... simplemente argumento los motivos por los cuales un bestseller como éste, del que todo el mundo habla y que a todo el mundo gusta, me parece un mal libro. Leí en algún lugar que es el típico libro que gusta a la gente que no le gusta leer libros, y no quisiera con ello sugerir que éste sea vuestro caso.

En cualquier caso, sin caer en snobismos, reconozco mi total desconfianza inicial por esos libros que presenta FNAC en pilas de cientos de ejemplares... uf... ¡qué miedo!

Y por supuesto, si te gustó el primero, no te pierdas el segundo, ni el tercero. Sin leer estos dos últimos, me la juego: serán como el primero... sin sorpresas.

P.D. La próxima vez, firmo.

Papa Pingüino dijo...

Anónimo, ya te digo que no me refiero a tí, si no a esa tendencia general que como muy bien dice Joaquín "siembra la semilla de la intelectualidad, en la crítica destructiva". Tus argumentos son muy válidos y respetables. Pero aprovechando la coyuntura, yo entro en debate, que me gusta.

La definición de que es el típico libro que gusta a los que no suelen leer es tan cierta como obvia, si no, vendería lo mismo que Javier Cercas. Pero una cosa no quita la otra. Conozco gente muy lectora a la que le han encantado estos libros. Y repito, yo sí que no pretendo ser el abogado de la saga Millenium. De hecho, ni siquiera figuran entre mis libros de cabecera. Pero sí que defienbdo la libre elección del lector, ignorando prejuicios intelectualoides desfasados.

Un saludo.

Joaquin dijo...

Hola chicos,

Anónimo, ningún ánimo de hacerte parte de alguna de mis declaraciones, en ningún caso es mi intención particularizar.

Aclaro en el significado de lo que expuse. Cuando hablo de caminos abiertos, me refiero a la meritoria empresa de volver a acercar la lectura al gran público, escapar de la extendida costumbre de convertirla en la seña identitaria y unitaria de los bien instruidos. Es así como algunos pisan por primera vez el jardín y de ahí quizás den un segundo paso hacia la búsqueda no dirigida, destapando ese negocio disfrazado de cultura del que muy bien hablas.

Un ejemplo: acabo de subirme a casa de la compra, una barra pan y un bote mahonesa. Cajera y clienta, sometiendo a comparación novela “Ángeles y demonios” con su adaptación a la gran pantalla. Quizás no vayan más allá, por esa falta de información sobre “todo lo demás” que fomenta un gran mercado. De todas formas, bonito comprobar que durante esos escasos dos minutos, se prefiere como tema la lectura de un libro, a la inflamación que sufre la vena de la María Patiño cuando chilla por la tele.

Yo que sé, ti@s, ya me contareis, un abrazo craks.

P.D. La anécdota totalmente verídica, hace veinte minutos.

Anónimo dijo...

Hola, vale, anécdota al canto:

Mi madre se inició tarde en la lectura. Su familia eran pobres, de esos de la postguerra. No había para comida y mucho menos para libros. Se inició como pudo y leyendo todo aquello que caía en sus manos. Cuando en sus manos cayó el Código Da Vinci me dijo "no te lo leas, yo lo dejé a la mitad, no entendía nada..." Y por muchos críticos literarios que digan lo contrario, por muchos libros que venda el señor Dan Brown... madre no hay más que una...

Moraleja: cada uno se deja influir por aquello que más oportuno cree, sea la Patiño, la cajera de al lado, los millones de lectores de Larsson o tu propia madre.

A mi me alegra lo que dice Joaquín, pero no puedo por menos que preguntarme qué habría pasado si en manos de estas dos señoritas (cajera y clienta) hubiera caido "Mi planta de Naranja Lima"... por poner un ejemplo desconocido para el "gran mercado", o "El perfume" por poner uno que sí es conocido y, posiblemente, tan entretenido como el bueno de Larsson (que en paz descanse).

Saludos

Papa Pingüino dijo...

La gente tiene que leer por los motivos que le vengan en gana. Ni más ni menos. Cada uno busca en la lectura lo que le apetezca en ese momento. A mí, humilde pingüino, hay veces que me apetece leer para no comerme la cabeza, y otras, en cambio, lo que me apetece es trascender la materia con una prosa por encima del bien y del mal.

El que alguien lea a Dan Brown puede servirle de iniciación a la literatura. Éso es mejor que nada y éso sólo ya justifica la existencia de El Código Da Vinci. Imaginaros que el primer libro que se encuentra un inocente lector primerizo es el Ulises de Joyce o En busca del Tiempo Perdido de Proust...¡¡¡Madre!!!No tocaría un libro más en su vida. ¿Y éso quiere decir que esos libros son una mierda? Al contrario, son considerados por todo experto en la materia como obras maestras. Con lo cual la cuestión no es que libro se leemos, sino que libro necesitamos leer. Por supuesto, habrá algún taliban que prefiera que no se léa nada antes que leer "lo que lee todo el mundo". Sería el mismo al que le gusta un músico underground hasta que sale en los medios y la magia del
"sólo yo lo conozco se evapora".

Con esto me refiero a que cada libro tiene su función. Es más, en los tiempos modernos que corren, cualquiera es una buena razónj para leer un libro. Al menos éso es lo que creo yo que toda persona amante de la literatura (buena o mala) debería pensar.

PD:Anónimo, ¿porqué sigo llamándote anónimo? Identifícate.

PD2:A mí el Perfume me pareció un pestiño en toda regla.

EL BENDITU dijo...

Me apetece entrar en la polémica tan interesante y tan de toda la vida para decir que estoy de acuerdo en que lo importente es leer, aunque sean best sellers. Creo que siempre se puede aprender algo, por ejemplo, a escribir o a mejorar la propia escritura, aparte otras cosas, como que puede ser una manera de adentrarse en el buen hábito de leer para luego continuar con otras cosas. Habrá quien se quede ahí para siempre, pero no veo nada de malo en ello. Mejor dejarlo así, no vaya a ocurrir lo de la señora Corín que resuktó ser abanderada del feminismo y libertadora de las oprimidas mujeres de la dictadura gracias a los varios millones de novelas que escribió.Y aquí sin enterarnos...

Joaquin dijo...

Suscribo el mensaje de Papa Pingüino y de Benditu del principio al perfume (igual no tanto como pestiño).

Anónimo, no hay coincidencia en los gustos, pero ahí vamos en esencia cuando hablamos de independencia, elección e iniciación. Iniciar, enganchar como paso previo a la elección crítica, no vamos más allá.

Un saludo chic@s.

P.D. Por cierto 16 comentarios, no está mal ¿no?, dale caña benditu!sin duda son las mejores, las de toda la vida.

Papa Pingüino dijo...

Gracias por los comentarios, pinguinos(¡16!¡guauuu! record).

Larsson tiene tirón hasta pa esto...;)

chupitri dijo...

joe hablais de leer bestsellers o premios nobel... pero para lo q hay q tener huevos es para leer todo esti debate blogueru!! alguien me dijo una vez que los libros pueden cambiarte la vida o al menos hacerla mas interesante... quizás si clasificaras los libros entre uno u otro efecto... tal vez esos bestsellers y las grandes obras de la literatura estarían muy cerca unos de otros, en el mismo cajón. Porque lo que realmente importa de un libro es el poder para inspirar, emocionar y sensibilizar a cada lector, independientemente de su calidad literaria.

Papa Pingüino dijo...

¡Grande Chupitri!
"lo realmente importa de un libro es el poder para inspirar, emocionar y sensibilizar a cada lector, independientemente de su calidad literaria".
Y punto pelota.

Anónimo dijo...

Vaya pues casi me apunto al debate y convertimos este blog en un best seller. El caso es que he ido siguiendo esta interesante discusión y no puedo sustraerme a dar mi opinión. Yo iría, si cabe, un poco más lejos. Pienso que ese snobismo al que os referís, puede ir más lejos si cabe. Por ejemplo, entre los profesores de enseñanza secundaria existe, creo yo, autentico pavor por la literatura que no sea de calidad excepcional. En este sentido, seguramente en vuestra tierna infancia todos habéis ido leyendo las novelas de indudable calidad literaria que nuestros profesores iban imponiendo, que no recomendando, para poder aprobar la asignatura correspondiente, que no para fomentar la afición por la lectura. Yo recuerdo cuando a mis inmaduros 14 años me obligaron a leer “Cien años de soledad”. No pude terminar la novela, por lo que sufrí una alarmante pérdida de seguridad intelectual y casi no vuelvo a tocar un libro en mi vida. Años más tarde, recuperada la confianza en mi mismo y gracias a un tesón del que yo no era consciente, volví a leer la magnifica novela de García Márquez. Llegué a la conclusión de que ésta era una de las 3 o 4 mejores obras que había tenido el placer de leer mi vida. Digo yo, ¿no habría sido mejor que aquel profesor, en vez de arriesgar mi afición por la lectura, hubiese recomendado un vulgar best seller infantil, con una calidad literaria no tan exquisita, pero que seguramente habrían despertado en mí el interés por la lectura a una edad mucho más temprana? Creo firmemente que para gozar de la buena literatura, es necesario saborear también la que no lo es tanto, de la misma forma que uno disfruta más de una langosta, cuando a está acostumbrado a comer diariamente manjares menos exquisitos, como lentejas o arroz, por ejemplo.

PD: por cierto, a mi tampoco me gustaron ni “El Perfume” ni “El Código Da Vinci”.

sigosiendoanónimo dijo...

yo creo que no me he explicado bien... a mi la obra de Larsson ni me inspira, ni me emociona, ni me sensibiliza y encima, me parece que está mal escrita. ¿mejor?

Papa Pingüino dijo...

Una pena. No pasa nada.