LA ELEGANCIA DEL PINGÜINO: Rockola
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viernes, 6 de mayo de 2011

Carta Abierta a Lady Gaga

Que sí, Lady Gaga, que eres lo más, la más molona, la más rebelde...

Tía brasas. ¿Qué coño hemos hecho nosotros para merecer esto? Yo no digo que prefiera la zafiedad de El Canto del Loco o la horterez de Paulina Rubio, pero por favor, danos un descanso. Todo el puto día turrando para llamar la atención.

Está bien que de vez en cuando detrás de un artista haya algo más; un fenómeno que trascienda lo puramente musical, pero esto último no puede quedar solapado por lo primero. Nunca. Sino es una mierda. Lady Caca.

No cantas un cagao, las cosas como son. Al piano tienes un pase, pero en cuento intentas cantar moviendo el esqueleto (que por una extraña razón, lo haces muy a menudo), la cosa se desmorona. Te recomiendo que copies a tu adorada Madonna en lo que mejor sabe hacer: cantar en playback. 

Estás empeñada en enseñarnos el culo, y sinceramente, alguien tiene que decirte (y ese alguien voy a ser yo) que tu culo no está para echar cohetes.

Al principio querías salir guapa en los vídeos, pero te diste cuenta pronto que el photosop no puede hacer milagros. Asimilado esto, te hiciste extravagante, cosa que desviaba la atención, inteligentemente, de tu cara. A continuación quisiste dar una vuelta de tuerca más, y como hacerte la rara no era suficientemente molón, te empeñaste en salir fea en los vídeos. Este punto no te costó demasiado esfuerzo. Mi consejo para ser rompedora de verdad es que salgas a cantar con un cubo en la cabeza: nos evitarías verte la cara y con un poco de suerte escuchar tu voz.

Eres guay, eso no se puede negar. Te tiras un pedo y miles de personas quieren olerlo: Eau de toillete Lady Gaga. Sacas disco nuevo, paralizas internet y resulta que has plagiado un par de canciones (otra vez), pero no pasa nada, lo importa es que en el vídeo de presentación haces cosas raras y sales (¡otra vez!) bailando en tanga. Malota.


Ahora toca meterse con la Iglesia. Viene en el manual de estrella del pop. La fase “perra en celo” la has ignorado por motivos (ya expuestos) evidentes. En tu caso se convertiría en “gremlin en celo” y eso no vende.

Tu rebeldía es de palo, puro fuego de artificio. Ser rebelde es lo de Britney Spears rapándose el pelo al cero o saliendo “descentrada” al escenario de los MTV awards. Eso sí que es cool de verdad. Lo que ves es lo que hay. Ser rebelde es lo de Rihanna, hacerse fotos con el culo en pompa y que las filtre tu novio en la red. Eso sí que es una rebeldía que aporta algo al mundo (al menos masculino). Ser rebelde es lo de Michael Jackson: nacer negro, convertirte en blanco y acabar siendo un extraterrestre. Supera éso Lady Gaga. ¿Pero lo tuyo? Lo tuyo es puro teatro. Si de verdad quisieses sorprendernos podrías inmolarte por el pop: un suicidio “extravagante”. Eso nadie lo esperaría. Aunque no hay que ir tan lejos. A mí, si lo que quieres es soprenderme, con sacar una canción decente lo conseguirías. Tampoco es para tanto.

Un saludo, Gaga.

Papá Pingüino.

jueves, 23 de septiembre de 2010

En el Nombre de los Beatles

Lo escuchas de pasada, como el que no quiere la cosa: "los Beatles apestan. Están sobrevalorados". Y te estremeces.

Porque tú sabes que los Beatles lo son Todo. Son el principio y el final. La ida y la vuelta. La música. Una conjunción cósmica irrepetible. Son Mozart y Vivaldi; Velázquez y Goya; Messi y Maradona; Monica Belluci y Leonor Watling. Son el queso Cabrales y la coca-cola; las pizzas del Vesuvio un domingo de resaca y beber leche condensada a morro. Los anacardos. Son Gandalf y Obi-Wan Quenobi; Darth Vader diciendo "Luke, yo soy tu padre". Son el Sporting y el Barça; la selección española campeona del mundo; Alonso primero y Hamilton rompiendo el coche. Son Allan Poe y Dickens; Sherlock Holmes y el padre Brown. Son los días lluviosos leyendo en casa; salir a correr por San Lorenzo escuchando el canon de Pachelbel; nadar unos largos por los viejos tiempos. Son la Abadía en el Robledal de Friedrich y Enrique Bunbury.

Los Beatles lo son Todo y tú eres una foca. ¿O era yo?  Goo goo g'joob...

sábado, 4 de septiembre de 2010

D'You Know What I Mean?

Hace ya un año que Oasis se separaron. Y esta vez parece que definitivamente.

Eran unos melones, vale, pero les echamos de menos.

Reconozco que no soy objetivo. Oasis es una de las bandas de mi vida. He escuchado sus primeros discos una infinidad de veces y me traen tantos recuerdos que, por mucha morralla que publicasen luego (que tampoco fue tanta) siempre los consideraré una banda esencial de la historia del rock.

Y es que Oasis eran los 90. Eran ir con el flequillo por la cara y el chubasquero hasta la barbilla. Eran estar peleado con el mundo y cantar con las manos en la espalda. Eran los Beatles y el rollo Mod. Eran el fútbol inglés de la Plus los sabados por la tarde y Cantoná pegando una patada voladora a un hooligan. Eran las peleas con Blur y el desear que Damon Alban se muriese de sida. Oasis eran Oasis.

Vale que los Gallagher fueron probablemente la pareja más estúpida del Rock´n roll (amén de la que más pelo tenía en las cejas), pero las chorradas que decían y hacían engrandecieron aún más su leyenda. Ya se sabe: This is Spinal Tap. Se proclamaban más famosos que los Beatles (y por ende que Jesucristo), llamaban idiotas a los que leían libros y se peleaban cada vez que podían (entre ellos o con el que estuviese más cerca: "el gordito de Take That", Elthon John, Phil Collins...). Pero es que con Oasis murió el espiritu original del Rock´n roll: ser zoquetes y que te aclamen por ello. Ya lo dijo Noel Gallagher "soy una puta estrella del rock, me puede gustar a la vez el Barça y el Madrid si me sale de los cojones". Rock´n roll way of life.

En el sumun de su éxito se les llegó a calificar como la banda británica más grande desde los Beatles. Evidentemente, tal afirmación es una una exageración (¿U2, Queen , Led Zeppelin...?), pero ayuda a hacernos una idea de la dimensión que llegaron a alcanzar. En su haber nos dejaron dos obras maestras ("Defenitly Maybe" y "(What´s the story) Morning Glory?") y un puñado de buenos discos e himnos generacionales.  Alguien que es capaz de publicar un album de caras b tan bueno como "The Masterplan", no juega en la misma liga que la mayoría.

Hay que reconocer que siempre aseguraron que querían hacer dos discos buenos y vivir el resto de su vida de ellos. Quizás no fuesen tan tontos como parecían. D´You Know What I Mean?


viernes, 17 de julio de 2009

Loba Mujer en París

Qué mala es la nueva canción de Shakira.

Desde que se oxigenó el pelo, la colombiana no parece levantar cabeza (lo cual no es de extrañar con tanto rizo...). Si La Tortura ya hizo en su día honor a su nombre, la nueva entrega ¿musical? de la de Barranquilla es un bodrio de los buenos. Algún periodista presentaba el otro día el single calificándolo de "polémico". EUFEMISMO. La palabra que no se atrevía a decir era "malo", malo a rabiar. De todos modos, seguro que a fuerza de escucharlo se acabará convirtiendo en canción del verano...(¡Georgie Dann te añoramos!)

Si Félix Rodríguez de la Fuente levantase la cabeza...

Aúúúúúúúúúúúúúúúúúúúúúúúúúúú

jueves, 16 de julio de 2009

El Hombre Delgado Que No Decepcionará Jamás



Día 12 de la BTG.

Pues sí, ya han pasado casi un par de semanas desde que el Aragonés Errante visitase nuestras tierras, y la impresión que ha dejado, como no podía ser de otra manera, es inmejorable.

La prensa dijo que eramos unos 3000 los incondicionales que pasamos por la arena del Bíbio, aunque mi sensación, sobre el terreno, fue muy diferente. No sé, quizás regalasen entradas, tipo concierto de Paul McCartney, pero yo ví mucha más gente en el concierto de Bunbury que en su día en el de Oasis (y éso que los optimistas periódicos, entonces, aseguraron que se habían vendido 6000 entradas para ver a los cejijuntos de Manchester). Sea lo que fuere, lo primero que llama la atención es que apenas nos reunamos 4 amigos (aunque de los buenos, eso sí) para ver al que es, sin duda, unos de los artistas más interesantes e importantes de nuestro panorama musical. Pero es que hay que asumirlo: vivimos en una ciudad de garrulos; si antaño eramos un referente nacional (e incluso internacional) en materia de conciertos, ahora, los hijos de aquellos que petaron el Molinón reiteradamente en los años 90 (Rolling Stones, Dire Straits, Prince, Tina Turner, Bowie, etc...) somos incapaces de juntarnos para ver a ningún artista de solera. Y así nos va. Éso sí, a los conciertos de Poniente no fallamos, que son gratis.

Volviendo a lo bueno, es decir, a Bunbury, me remito a lo que ya había dicho las otras 3 veces que lo ví en directo (Héroes incluído): te puede gustar más o menos, pero en directo es EL ARTISTA, con todas las letras y en mayúsculas. El recital de 2 horas y media del pasado 4 de Julio (día 0 de la BTG) supuso una revisión en clave de rock de toda su carrera solista (sin concesión alguna a la etapa heróica -¿y quién la necesitaba?-), y no decepcionó a ninguno de los bunburyanos que estabamos allí. Helville de Luxe es uno de los mejores discos en solitario de Bunbury (y eso es decir mucho), y su directo no ha hecho más que confirmarlo. Su nueva banda suena engrasada a la perfección y su repertorio, cada vez más amplio, quita el hipo.

Por supuesto, habrá gente que siga pensando que Bunbury es un imitador de Jim Morrison, Nick Cave y demás chorradas(sin entrar ya, en el temita de los "plagios" o las "apropiaciones indebidas", que lo dejo para otro momento). Ellos se lo pierden. El error de Bunburro es haber nacido en España y ser creativo. Donde estén El Canto del Loco o El Sueño de Morfeo, que son inofensivos y "no van de nada", que se quito todo lo demás...

En fin, ya lo decía Jonathan Swift: "cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él".

viernes, 26 de junio de 2009

Adiós, Rey del Pop

Hasta Siempre Michael. Grande entre los Grandes.

Me agarraré los cataplines en tu honor.

¡¡¡AAAAAAUUUUUUUUUUUUU!!!

lunes, 20 de abril de 2009

Deshaciendo el Mundo (para bunburyzarlo)


La noticia del año se confirma: el Aragonés Errante, el Artista Equilibrista, el Hombre Delgado Que No Plageará Jamás, por fin, tocará en Gijón. Después de 25 años de carrera, más de 30 países recorridos y 10 millones de discos vendidos, el zaragozano más internacional (con permiso de Goya) ha encontrado en el mapa un puntito conocido con el nombre de Gijón. YA ERA HORA (y eso que estuvo por aquí grabando un disco con Nacho Vegas...).

La fecha será el 4 de julio, día de la independendia norteamericana; pero para nosostos, los seguidores gijoneses de la religión bunburyana, a partir de ahora será conocida como el momento de nacimiento de una nueva Era: la BTG (Bunbury Tocó en Gijón). El lugar aún está por confirmar, pero como si toca en el portal de mi casa, es lo de menos.

AVALAAAANCHAAAAAAA

miércoles, 8 de abril de 2009

Huracán Dylan



Llevaba tiempo debiéndole una a Bob Dylan. Por supuesto, conocía sus clásicos e incluso me gustaban, pero en el fondo no dejaba de preguntarme el por qué de tanta leyenda. Esta apreciación cambió cuando, imbuído por la grata impresión causada por la película Huracan Carter (que narra el caso de Rubin Carter, boxeador negro encarcelado por -como el Equipo A- "un delito que no había cometido"), le eché un vistazo a la letra que Dylan le dedicó con su tema Hurricane. El impacto que me causó fue de tal calibre, que puedo reconocer sin miedo a ruborizarme el haber esperimentado entonces una especie de experiencia mística (algo que nunca me había pasado con la música, a excepción de cuando ví aquella gloriosa actuación de Sabrina en Nochevieja). Ahora, ya no dudo de la valía de Bob Dylan como letrista; se la ha ganado a pulso.

Como curiosidad, comentar que mi madre tuvo el privilegio hace unos años de ver a Dylan en directo; y no solo pudo verlo, sino que se atrevió (por iniciativa de la siempre ingeniosa Carapato, y debido a la insoportable manía del cantante de alargar los estribillos de sus canciones hasta la saciedad) a increparle gritando la frase (ya célebre en mi casa)"¡CÁLLATE YA! ¡JODÍO PUMUKI!". Afortunadamente, Pumuki no les hizo mucho caso.

(...)
Ésta es la historia del Huracán,
el hombre al que las autoridades culparon
de un crimen que no había cometido.
Lo metieron en una celda, pero podría haberse convertido
en campeón del mundo. (...)


miércoles, 4 de marzo de 2009

Una línea roja en el horizonte

Hay quien se sorprende cuando digo que la música me evoca colores; pero es que yo soy así, profundo. Por poner unos ejemplos ilustrativos: Sunday Bloody Sunday me evoca el rojo (evidente), Join me in Death el azul, The House of the rising Sun el amarillo, y cualquier canción de El Canto del Loco el color caca.

Pues bien, en mi particular mundo de colorido musical, apareció el año pasado una nueva artista que me facilita el asunto ya con su propio nombre: Russian Red (Lourdes Hernández es su verdadero nombre). Te evoque su música el rojo, el verde o el lila, este portento musical está llamado a marcar una época en nuestra música. En los recientes grammys españoles (los Premios de la Música), estaba nominada en varias candidaturas aunque afortunadamente no ganó en ninguna. Lo preocupante, dado el historial de estos premios, hubiera sido que ganara alguno.

Los que piensen que la música está muerta que escuchen a Russian red. Cambiarán de opinión.


Hablando de música, no podemos pasar por alto el acontecimiento del año: U2 publica (esta semana) nuevo disco: No line on the Horizon.

Recuerdo con especial viveza una Nochevieja en casa de mis tíos, en donde mi primo Pablo, que aún no tenía edad para salir de foryú, tuvo que quedarse en casa después de las uvas y nos puso un concierto de U2 que estaban retrasmitiendo por la tele. Pablo, que hacía poco había presenciado un show de los irlandeses en Oviedo, nos narró uno por uno los pasos de Bono y compañía: "ahora salen de un limón gigante, ahora llaman a un hotel, ahora se ilumina todo el escenario y no se ve nada...". Esa Nochevieja empezó mi fascinación por U2, la cual, se podría decir, alcanzó su culmen en el concierto de 2005 en el Calderón (Grande Baloo, al que se le ocurrió pillar las entradas en Tipo Gijón adelantándonos a todos los de la capital...MUAJAJAJAJA).



Sin embargo, el lanzamiento de este nuevo disco no ha sido del todo como yo esperaba: el primer single, Get On Your Boots, no acaba de convencerme; y no digo que sea una canción mala (siendo U2 nunca me atrevería), simplemente me parece un tema más, corrientuco, pero a gran distancia de los típicos pepinos que los irlandeses acostumbran como primer single de sus discos (Beatiful Day, Vertigo, Discotheque, ...). No obstante, he leído por ahí a críticos que dicen que este disco es el mejor que publica la banda desde el (glorioso) Achtung Baby de 1991. La verdad, me parece difícil, ya que el pabellón está muy alto, y además, este tipo de frases parecen las típicas coletillas que acompañan en prensa a todo grupo de glorioso pasado (véase Depeche Mode con Violator, OASIS con (What´s the story) Morning Glory?, MetallicA y su Black Allbum, ...).

Habrá que escuchar a fondo el disco para poder emitir una opinión. De todos modos, si hay una banda en el mundo que merece una oportunidad, ésa es U2. Una oportunidad, o 2, o 3 o ¡¡¡14!!!