Ayer fue el Día de la Marmota, como diría Bill Murray "otra vez...". Según cuenta la tradición, si la marmota ve su propia sombra al despertar, el invierno durará seis semanas más. Como este año hemos padecido un tiempo horrible desde finales de verano, parece que le han puesto una venda en los ojos al pobre bicho. Así no hay confusiones. Puede parecer original esta célebre fiesta anual norteamericana, pero en España, país de vagonetas, nos comportarmos como estos simpáticos animalitos durante todo el año y no por ello celebramos un día en nuestro honor. Habrá que empezar a estudiar el asunto.
Marmotas aparte, hay que destacar que el Domingo se fallaron los premios Goya. Y digo "fallaron" no porque se equivocasen los invitados a la hora de entregarlos, sino porque es el término que utilizan siempre los periodistas, y ellos saben mucho de todas estas cosas. Tengo que reconocer que yo no creo en estos premios desde el año que ignoraron por completo
Hable con Ella de Pedro Almodóvar (director también conocido como Peeeeeeeeeedrooooooooooo). ¿Cómo se puede menospreciar una película en la que Leonor Watling se pasa 2 horas en pelota picada tendida en una cama? Luego la gente se extraña de que el cine español esté en crisis...
Volviendo a la entrega de premios, hay que señalar que la gran triunfadora de la noche fue
Camino, de Javier Fesser, la película de la niña que le entra un cáncer, sufre lo indecible, muere, y luego el Vaticano la beatifica. Por santa. El glamouuuuuur en la gala lo puso Pe, que ganó el Goya a la mejor interpretación femenina de reparto por Vicky-Cristina-Barcelona (¿No había un título más feo?). Por su parte, el toque internacional corrió a cargo de Benicio Del Toro, ganador del premio al mejor actor masculino protagonista por su interpretación del, en palabras de la siempre bien intencionada y objetiva Libertad Digital, "asesino argentino-cubano" Che Guevara. Al rapero andaluz conocido como "Longui" (que no "Chungui", evitemos chistes fáciles) le dieron el Goya a actor revelación y a la mejor canción. Me alegro por él. A ver si ve la luz y deja la música para dedicarse de pleno al cine. Me haría un gran favor.
El Domingo también nos dejó dos noticias, en este caso deportivas, de suma importancia: la primera, lo que algunos ya gustamos de llamar "Nadalazo". Rafa Nadal se volvió a cepillar a Roger Federer en una final, y esta vez no le valió con vencerlo en la pista, sino que le hizo llorar. Como en el patio del cole. Ya le vale a Rafita, éso se llama ensañamiento; la segunda, la mega victoria que se calcó el Sporting con diez jugadores ante el Sevilla, primer equipo que nos tocaba en los Alpes ligueros. Fue uno de los partidos más emocionantes qe haya podido presenciar en vivo. Empezamos jugando de lujo cuando por un pequeño rasbalón de nada, el listo del árbitro nos expulsó a un jugador. Claro está, al futbolista del Sevilla que sufrió ese inocente enviste, Diego Capel, le cayó una buena pitada durante el resto del encuentro. Por hijo puta. Que se hubiese apartado...Además, los goyas a la mejor interpretación los daban en otro lado....Al final ganamos, que es lo importante, pero sufrimos cual porcinos. No pasa nada, que así presta más.
Y bueno, que hubo muchas más cosas de interés esta semana, pero para enterarse ya están los periódicos.
Que la fuerza os acompañe, pingüinos.